José Antonio Tolosa Caceres
Historiador, escritor y poeta

VERSOS DIVERSOS



 

Versos Diversos I  

Si yo pudiera traducir en palabras
los sueños con que sueño.
Si yo pudiera transportar al lienzo
los hermosos colores de mis sueños.
 
Si yo pudiera interpretar la música
que suena en mis adentros,
si yo pudiera, estoy seguro,
transformaría el mundo.
 
II
En verdad, soy un hipócrita.
Un redomado hipócrita
que piensa que es feliz
y que dice verdad a toda costa.
Pero no soy feliz:
sufro con todos mis recuerdos
y me digo mentiras a mí mismo.
 
III
¿Que pensará ese viejo
que dormita
bajo la fresca fronda
de ese árbol colosal?
 
¿Pensará en la tristeza
de su vida marchita?
 
¿O en el triunfo imponente
de un pasado fugaz?
 
IV
 
Yo voy por estos caminos
murmurando mis canciones,
sin tufos ni pretensiones
de poeta esclarecido.
 
Le canto a la noche oscura,
le canto a la luz del día,
le canto a la rosa pura,
mi sencilla melodía.
 
Los valles y las cañadas,
los alcores y los cerros,
absortos en mis tonadas
me acompañan con sus ecos.
 
Rasga el grillo sus violines,
la cigarra sus cornetas,
los sapos sus panderetas
y las mirlas sus clarines.
 
Y es de oírse la canción
que su música me arranca,
pues brota sencilla y franca
de en medio del corazón.
 
¿Quién es más rico que yo?
Sólo Dios.


Versos Diversos II
 
¿Ves ese niño que lleva el policía
como si fuera una piltrafa?
¿Ves cómo mana sangre de su cabeza
cubriéndole los ojos y la cara?
Ese niño no tiene hogar, no tiene padres,
no tiene nada, solo tiene hambre.
¡Y ha robado un pan!
 
¿Ves ese señor de abdomen prominente,
de rostro rubicundo y mirada glacial?
Es un magnate con muchas propiedades
y figura eminente de la sociedad.
 
Esta mañana,
por las mismas narices de la aduana,
ha pasado un matute colosal.
II
Cuanto más como,
más apetito siento.
Cuánto mas bebo, ¡más sediento!
Cuánto más atesoro,
más pobre me lamento.
Soy un pozo sin fondo,
tengo envidia de todo bien ajeno.
Es que soy previsivo,
guardo para el futuro,
así decía el avaro
mientras fumaba un puro,
y entre tanto, la muerte
le subía por los huesos.