José Antonio Tolosa Caceres
Historiador, escritor y poeta

LES PRESENTO A DON JOSE

 

CRONIQUILLA
 
LES PRESENTO A DON JOSÉ
Orlando Clavijo Torrado
 
   Es un gran señor – sí, grande de espíritu y corazón, pues de estructura física es así de chiquito -, escritor también de alta talla, discreto, ajeno a la parafernalia publicitaria de moda por lo que injustamente no se le ha reconocido todo su valor, fiel cancerbero de la Academia de Historia del Norte de Santander en cuya sede se le encuentra a mañana y tarde, incluso los sábados, como que desempeña la secretaría  perpetua, y en donde atiende con suma caballerosidad y respeto, ofreciendo su caudal de sabiduría a quien quiera consultarlo sobre cualquier tema o solicitarle una orientación sobre el texto que requiere; allí, además,  redacta misivas y actas, recurre a cuanta entidad nacional e internacional existe para solicitar apoyo económico e impedir que la labor decaiga, dispone la publicación de la próxima Gaceta, se encarga de remitir a los miembros de la Academia los trabajos de los recipiendarios, organiza aquí y allá incansablemente, como un mozo en sus veintes, en fin, hace de hombre orquesta – hoy hablábamos de conseguir que la Academia fuera editora -  y el que funge como el alma y nervio del templo de la historia en el Norte de Santander. Como interlocutor no tiene igual por la gracia y el picante de su verbo, y en confianza, como todo buen nortesantandereano, no escatima las palabrotas que nos gustan, reafirman los conceptos y nos relajan – y que nos hacen escandalosos en otros lugares del país - .
   Estoy presentando con mucho orgullo a don José Antonio Tolosa Cáceres, de los Tolosa de Bochalema, lugar que lo vio nacer apenas hace 81 años. Ha sido educador, aventurero, peregrino de mares, selvas y desiertos, comerciante, flechador de corazones femeninos - y no se las pica, como dicen los muchachos de hoy -, acervo que lo ha enriquecido para crear numerosos artículos de prensa en Cúcuta, Aruba y Cuba, según se lee en la solapa del libro Cuentos y relatos, y le creo, poemas y prosas diversas, y hasta enjundiosos crucigramas que vemos en nuestro diario local La Opinión. Le sabe al detal la vida y milagros de mucha gente, de personalidades del departamento y la nación, a muchas de las cuales trató en vida y trata a los sobrevivientes, refiere acontecimientos curiosos y renombrados, por lo que no se deja meter mentiras de ninguno.  
   Se me antoja que con don José ocurre lo que comentaban de Baudelaire, que no se sabía sino era mejor oírlo que leerlo. Cualquiera de las dos cosas con él, o las dos, son gratificantes, no se pierde la jornada.         
  De sus Cuentos y relatos, escritos con pluma impecable y fluida, me tramaron - para expresarlo en términos coloquiales - por sobre los demás,  “Una carta puede extraviarse cualquier día”, por el manejo del suspenso y la perversidad – es como si dijéramos un cuento perverso – y “El préstamo”, que refleja  una situación muy actual, irónico respecto a ciertas entidades bancarias, con narcotráfico apenas dibujado al carboncillo, mercaderes pacíficos, y un final en que nadie sale lastimado porque no hay venganzas, y todos ricos y contentos; es un cuento suave, burlón, que no produce estrés. En predilecciones literarias no se puede negar que cada quien queda marcado por algo, por ejemplo, el ejercicio que ha desarrollado; a mi largo trajinar en investigaciones judiciales tal vez se debe el que me incline por estos dos cuentos, ya que en tales indagaciones al principio las cosas no aparecen claras y el gusto está en descubrir el meollo, en el desenlace inesperado.   
   La obra parnasiana de don José Antonio Tolosa Cáceres, el patriarca de la Academia de Historia del Norte de Santander, merece destacarse, divulgarse y ser honrada con los galardones con que se retribuye a los excelentes estilistas.
 Y para comenzar, aquí está este sencillo reconocimiento rendido de corazón.
 
orlandoclavijot@hotmail.com
 
Cúcuta, 6 de diciembre de 2005.