José Antonio Tolosa Caceres
Historiador, escritor y poeta

PICTORICA


 

Pictórica
 
 
I
 
Bajo el dombo infinito de oquedades distantes
se han dormido las frondas fatigadas de sol.
Se derriten las mieses en las eras fragantes
y la brisa musita su perenne canción.
 
A la sombra amorosa de los árboles mudos,
cuya verde silueta se retrata en el río,
duerme Pan, el olímpico, de los brazos nervudos,
de las barbas hirsutas y los pies de cabrío.
 
Por la senda alfombrada de olorosas violetas,
se aproxima una ninfa seductora y gandul.
De sus ojos divinos las miradas coquetas,
se evaporan en ritos por la atmósfera azul.
 
Fija al punto los ojos en las barbas hirsutas,
del olímpico fauno con halago sensual.
Se aproxima, lo besa, lo corona de frutas
y se va presurosa por la senda ritual
 
II
 
Desmayada la ninfa, seductora y esquiva,
desplomose en la hierba de frescura sensual.
Contemplándola el sátiro, con mirada lasciva,
lanza al aire el estigma de su risa infernal.
 
Aprisiónala luego con sus brazos nervudos,
y en la boca de fresa, que el dolor dilapida,
pone el germen hediondo de sus ósculos rudos
y se ensaña en la presa con unción fementida.
 
La tormenta ha pasado, por la oscura maleza
se ha perdido la bestia de sonrisa brutal.
El dolor contorsiona la boquita de fresa
de la ninfa que llora su destino fatal.
 
Los rosados contornos de sus flancos desnudos
manan púrpura ardiente con olor virginal.
La contemplan los árboles, doloridos y mudos,
y hasta lloran las hierbas de frescura vernal.