José Antonio Tolosa Caceres
Historiador, escritor y poeta

PLEGARIA




Plegaria

Señor,
cuando yo muera
haz que mi muerte sea
una muerte pequeña
y silenciosa.
 
Que ocurra una mañana despejada.
con las últimas luces de la aurora
y el postrer titilar de los luceros.
 
Que haya rocío en las corolas,
unas nubes rosáceas en el cielo
y un tañer de campanas en el viento.
 
Yo emprenderé el camino sin regreso,
como una golondrina solitaria.
Volaré por un rayo de la aurora
hasta perderme en lontananza.
 
¡Gracias, señor,
si escuchas mi plegaria!
   
II
Me iré una madrugada
en un raudo velero,
sorteando los escollos
de un mar enfurecido.
 
Me iré calladamente,
con el postrer lucero,
hacia un país lejano,
que nadie ha conocido.
 
Mis fogosos caballos,
unciré al carro fuerte
y emprenderé el camino
que no tiene regreso.
 
Me iré sencillamente,
de brazo con la muerte.
 
¡Os pido amigos míos,
Que no lloréis por eso!