José Antonio Tolosa Caceres
Historiador, escritor y poeta

POEMA AUTOBIOGRAFICO



Fue por Abril...


I

Fue por abril,
un viernes de dolores.
El cielo estaba Claro
y en la huerta
resplandecian las flores,

II

Mi abuela calentaba agua en la cocina y mi madre lloraba,
reprimiendo su pujo 
y sus dolores.

III

Era el día once,
según me lo dijeron,
yo llegué por el conducto regular
por donde llegan todos
los seres de este mundo.

IV

No traía pergaminos
ni apellidos.
Sólo traía inocencia,
la inocencia de los recién nacidos.

V

Mi cuna
fabricada con juncos campesinos
se meció placentera
bajo los cafetales y los pinos.

VI

El niño que en ella dormitaba
se nutria de paisajes 
y de trinos...

VII

Fue entonces cuando el hada madrina
tocó con su varita el corazón del niño
y lo hizo poeta.
Poeta de paisajes,
de arroyos cristalinos,
de música sonora
y de cánticos de armiño...

VIII

Fui creciendo...
La orfandad fue mi guía...
y mi camino la pobreza,
pero el campo risueño
me daba la riqueza
de su prolífera armonía:

IX

El trinar de los pájaros,
el rumor de las fuentes,
el susurrar del viento
en los ramajes,
el fulgor del relámpago
en las tardes de lluvia,
el rugido del trueno en la tormenta
y en las noches serenas
el titilar de los luceros.

X

Despues, la Juventud...
fue como un sueño...
El mar como una hembra suculenta
me abrió sus brazos,
me cubrió de besos
y en la sal milenaria
de sus olas
bebí la eternidad
de sus misterios.

XI

Ulises solitario y silencioso,
por el mar de la vida
he navegado triste...

XII

Poesía no es aquello 
que se escribe;
Poesía es aquello
que se siente y que se vive
!en la hondura del alma¡

XIII

Hoy desde esta cumbre solitaria
 contemplo el panorama recorrido:
Cuántos abismos,
cuántas cumbres ariscas,
cuántos valles garridos;
cuántos jardines de lozanas flores,
cuantas mujeres bellas,
cuántos fieros amores...
y cuantos enemigos
hollaron mi camino...

XIV

Pero aquí está mi corazón intacto
sin odios, sin envidias, sin reproches.
Siempre he tenido para el Ser amado,
mi corazón abierto;
una sonrisa amable
para el triste huérfano,
un pan para el mendigo hambriento
y, para el derrotado sin remedio,
mi noble voz de esperanzado aliento

XV

Jamás he traicionado la amistad.
Aprecio lo que vales buen amigo,
adoro la virtud de la mujer
y perdono sincero sus flacos extravíos.
Ella es, de todos modos,
el regalo más bello de la vida.

XVI

Aquí estoy, en esta cumbre de días y de años contemplando el camino recorrido.
No sé si habré ganado,
no sé si habré perdido,
pero una voz me grita de adentro:
"No violes el designio del Arcano,
porque el hombre se va como ha venido"

XVII

Abajo está el tumulto de la vida,
los hombres en eterna discrepancia;
si elevaran los ojos a la altura
comprenderían que la vida es vana
y que sólo el amor deja en el alma
una estela de luz y de fragancia.

XVIII

Me voy sin amarguras.
Presento excusas a los que he ofendido
y mil perdones a quienes me ofendieron.
La mar está serena, suave el viento,
el horizonte claro, despejado el cielo;
y el esquife dispuesto a echar la suerte...

!Os digo amigos míos
que he vivido
y que amaré la vida
hasta la muerte¡